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Testimonio de Cañizares

Si un futbolista es humilde, franco y trabajador nunca tendrá problemas para encontrar su lugar en la sociedad después de acabar su carrera; en cambio, si es altivo y presuntuoso, si se cree mejor que el resto y descuida su formación o sus relaciones, se sentirá perdido y fuera de lugar. Es importante mantener la curiosidad y la apertura de miras, tener intereses más allá del fútbol, porque ésta es una profesión en la que te jubilas (o te jubilan) a los treinta y tantos.

Santiago Cañizares, “¡Papá quiero ser futbolista!” Editorial Alienta. Barcelona 2014.

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